Un lugar especial: el Monte Athos

¿Sabías que existe un lugar en Europa donde las mujeres no tienen permitida la entrada?

Este artículo trata sobre la República Monástica del Monte Athos, un territorio autónomo bajo soberanía griega y centro espiritual de los cristianos ortodoxos. He podido estar allí tres veces, así que mezclaré tanto información como vivencias personales para poder contarte mejor qué es lo que ocurre es ese lugar tan especial y cómo está organizado.

Cabe decir que toda la península del Monte Athos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1988, y que está habitado por comunidades cristianas desde hace unos 1800 años.

¿Dónde está el monte Athos?

Desde hace más de mil años, la península más oriental de la península Calcídica de Grecia ha albergado comunidades monásticas y, desde entonces, se crearon varios monasterios en esa zona. En este mapa puedes ver exactamente en qué parte de Grecia se encuentra.

Un gobierno asambleario

En el Monte Athos hay 20 monasterios principales, además de otras capillas e iglesias pequeñas alrededor de la península. Cada uno de estos monasterios tienen sus propias normas, organización interna y tradiciones. Existe únicamente una ciudad en todo el territorio, Karyes, que hace de capital, y Dafni, que hace de puerto de entrada. Los 20 representantes de los 20 monasterios tienen voz y voto en la asamblea donde se toman las decisiones relativas a la península.

Estos 20 monasterios están ordenados en una especie de ranking de importancia, siendo el más importante (y más grande) el de Megisti Lavra o Gran Lavra (01). La mayoría de los monasterios son griegos, aunque hay algunos otros de otros patriarcados ortodoxos, como es el caso del monasterio Hilandar (serbio, 04), Panteleimon (ruso, 19) o Zographou (búlgaro, 09).

Territorio autónomo

Al ser un territorio autónomo, tienen su legislación propia, siendo su última «constitución» aprobada en 1926. Grecia les permite que se autoregulen y autogobiernen, y se encargan principalmente de proteger su frontera y el espacio marítimo alrededor de la península.

Todos los vehículos del Monte Arthos tienen su propio sistema de matriculación. Todas las matrículas empiezan por AO (Agion Oros, Montaña Sagrada) y el número que hace referencia al vehículo. En el sistema de matriculación nuevo, la matrícula es AO + número de vehículo + número de identificación del monasterio, por lo que si la matrícula es AO – 12 – 04, podemos saber que es el vehículo número 12 del monasterio serbio de Hilandar.

Prohibición de entrada a las mujeres

Como dije al principio del artículo, está prohibida la entrada a las mujeres, lo que se conoce en griego como Avaton. Esto convierte a este territorio en el único de Europa donde las mujeres no tienen permiso para acceder. Esta prohibición milenaria se basa en que la península del Monte Athos es considerada por la comunidad ortodoxa como el «Jardín de la Virgen María«.

De acuerdo con la tradición ortodoxa, La Virgen María estuvo en el Monte Athos por casualidad, ya que su barco camino a Chipre cambió su rumbo y se detuvo en la orilla de esta península. Fue tal la admiración que tuvo por este lugar que le pidió a su hijo que le otorgara esta península como su dominio personal. Poco después, la comunidad pagana que residía en aquel momento en la península se convirtió al cristianismo.

Este es el motivo en el cual se basa esta prohibición, que la península pertenece a la Virgen María y a ninguna otra mujer más.

Procedimiento para poder entrar

Para entrar se necesita ser hombre, y tener una especie de visado llamado Diamonitirion. Para conseguirlo, es necesario que los representantes de (al menos) tres de los veinte monasterios principales firmen el documento aceptando tanto tu entrada como aceptando alojarte en su monasterio, además de enviar una serie de datos personales. Es recomendable empezar a tramitar este documento con 6 meses de antelación, ya que únicamente dejan entrar a 100 ciudadanos griegos y a 10 no griegos al día.

No es posible la entrada por tierra. La frontera terrestre está cerrada y bastante vigilada por el gobierno griego. La única manera de poder entrar al Monte Athos es a través del mar. Existen dos puertos desde los que salen los barcos, uno a cada lado de la península, dependiendo a qué monasterio vayas. Estos puertos se encuentran en los pueblos griegos de Ierissos y Uranópolis, hacia los que existen autobuses directos desde Salónica cada madrugada.

El barco debes reservarlo también con antelación, ya que únicamente hay un barco por día, y como haga mal tiempo o mucho viento, ese día no habrá ninguno. La policía griega verificará, antes de entrar en el barco, que dispones de la documentación necesaria para poder entrar en esta curiosa república monástica. La policía griega, además, patrulla toda la costa alrededor de la península, evitando que cualquier embarcación no autorizada se acerque a menos de 500 metros de la costa.

Una de las veces que fui, debido al mal tiempo, pude acceder a través de la frontera terrestre. Para ello, hay que pasar un control de pasaportes de la policía griega y que un trabajador de algún monasterio te recoja con un vehículo en el puesto fronterizo.

Por motivos como los expuestos se dice que la frontera con el Monte Athos está más vigilada que la frontera de Corea del Norte.

Mi primer Diamonitirion

Los monasterios del Monte Athos

En toda la península hay únicamente monasterios, todo lo demás es naturaleza. En Karyes hay algún restaurante muy puntual y alguna tienda que vende objetos religiosos, pero aparte de eso, nada más.

La vida en estos monasterios no ha cambiado mucho en el último milenio. Cultivan sus propios alimentos, hacen su propio vino, no comen carne y tienen un estricto horario de liturgias y otros servicios religiosos. Cada monasterio se organiza internamente de forma independiente, basándose siempre en la tradición de cada comunidad y en sus posibilidades. Algunos de ellos, incluso, no tienen ni electricidad ni agua corriente.

Yo he visitado 7 de los 20 monasterios principales, además de la Skiti Agia Anna (Ermita de Santa Ana). La gran mayoría de ellos fueron fundados entre los siglos 10 y 12, y más que monasterios, muchos de ellos parecen verdaderas fortalezas medievales.

Es tradición en todos ellos recibir a los huéspedes en una sala especial, donde ofrecen café, agua y unos dulces típicos llamados lokum. Una vez has repuesto fuerzas, se realiza un proceso de registro, para el cual suelen pedir tus datos personales, país de origen y confesión religiosa. Es importante informarse de las normas de los monasterios al llegar. Muchos de ellos cierran sus puertas cuando se pone el sol, por lo que si en ese momento estabas fuera, deberás buscar cobijo bajo un árbol. También te informarán de los horarios de las litúrgias y de las comidas.

Todos comen juntos. A la hora de comer, todos entran al comedor a la vez, donde hay un monje designado para rezar en voz alta desde un atril durante todo el tiempo de la comida. Cuando el tiempo termina, todos se ponen de pie y abandonan el comedor. Nadie entra antes ni sale después de las horas designadas para ello.

Es importante destacar que cada monasterio guarda tesoros de valor incalculable, desde objetos pertenecientes a santos y sus reliquias como libros antiquísimos o iconos religiosos de hace cientos de años.

El Monasterio de Hilandar, fundado en 1198

Curiosidades

Como no podría ser de otra forma, este lugar tiene muchos hechos curiosos, muchos más de los que cabrían en este artículo.

Algunas mujeres sí han entrado

Oficialmente, se ha violado el Avaton 12 veces desde el año 382. Siempre han sido excepciones, por supuesto. Algunos de estos casos han sido personalidades como Plakentia, la hija del Emperador Teodosio I en el año 382, Eleni, la mujer del emperador serbio Stefan Dušan en el año 1345 y la princesa rusa Tatiana Nikita en el año 1905. También han habido casos de mujeres que se han hecho pasar por hombres para poder acceder, entre las que se encuentran Aliki Diplarakou, la griega «Miss Europa» o la periodista francesa Maryse Choisy, que se hizo pasar por un navegante en 1931 y posteriormente lo contó en su libro «Un mois chez les Hommes» (un mes con los hombres).

¿Qué día es hoy?

El Monte Athos sigue el calendario bizantino. Esto quiere decir que utilizan el antiguo calendario juliano en lugar del calendario gregoriano que utilizamos en la actualidad. En la práctica, esto supone que allí son 14 días menos que en el resto del mundo.

Por otro lado, también la hora es diferente. Muchos monasterios siguen también el horario bizantino, y se pueden ver dos relojes diferentes, uno marcando la hora bizantina y otro la hora del mundo exterior. Según la hora bizantina, las doce en punto no marcan ni mediodía ni medianoche, sino el amanecer.

Monasterio Agiou Pavlou en 2017

El monasterio rebelde

El monasterio de Esfigmenou, el más conservador de todos, ha protagonizado algunos momentos tensos en su relación con la iglesia ortodoxa. Ya desde 1970 se negaron a obedecer las órdenes del Patriarcado de Constantinopla, cuando acusaron al patriarca de ser ecuménico, o lo que es lo mismo, de tener un contacto demasiado cercano con el resto de confesiones cristianas. A partir de 2002 la cosa empeoró, cuando el Patriarca los consideró cismáticos, que se estaban saliendo de los preceptos de la iglesia ortodoxa.

Como la constitución de Grecia prohibe que vivan cismáticos en el Monte Athos (u otros, como los cristianos católicos), el Tribunal Judicial de Salónica ordenó su expulsión. Desde entonces hasta la fecha, han habido numerosos intentos de expulsar a los monjes esfigmenitas de su monasterio, cortando la electricidad y el agua, bloqueando su acceso al mar y algún que otro ataque de la armada griega por mar. Ningún intento ha tenido éxito hasta el momento, e incluso se pueden ver vídeos por internet donde se ve cómo estos monjes se defienden de los ataques, incluso lanzando cócteles Molotov a través de la muralla, que se trata sin duda de una fortaleza. Ya se entiende mejor el porqué del lema del monasterio; «Ortodoxía o muerte» (ορθοδοξία ή θάνατος).

Una de sus banderas con el lema, que encontré en Ierissos.

La tienda de Napoleón

Los monjes esfigmenitas, mencionados en la sección anterior, custodian un tesoro sin igual: una parte de la tienda de campaña de Napoleón. Al principio pensé que era una leyenda, y hasta que no la vi con mis propios ojos no me lo terminé de creer. Resulta que estas dos piezas de la tienda de campaña de Napoleón (1/4 del total de la tienda) acabaron en manos del Patriarca Gregorio V. Éste, en 1819, dos años antes de ser colgado por las fuerzas otomanas, donó el tesoro al monasterio de Esfigmenou.

Se trata de una obra de arte. Esta tienda de campaña, que en su día perteneció al rey Luís XV y que posteriormente pasó a manos de Napoleón, es una obra de arte de la orfebrería, de las más destacadas del París del siglo XVIII.

El gobierno francés ha intentado comprarle al monasterio durante muchos años este tesoro, para poder completar la tienda original y exponerla en algún museo parisino. Han llegado a ofrecer cantidades de dinero astronómicas a lo que, según me contaron algunos monjes efigmenitas, respondieron que «no estaban interesados en el dinero, que regalarían la tienda de Napoleón al gobierno francés si éste se encargaba de pagar la deuda de Grecia.»

Foto cortesía de athosweblog.com

Los piratas catalanes

Otro hecho curioso relacionado con el Monte Athos es que, durante el siglo XIV, fue expoliado por los mercenarios almogávares. Hicieron un destrozo bastante importante, aparte de los bienes que robaron. Este tipo de acontecimientos no pasan al olvido en una sociedad tan cerrada como esta, donde la tradición y la historia son tan importantes, por lo que algunos monjes, al saber que yo era español, me preguntaban si yo era catalán. Poco después me contaban la historia, que fueron invadidos por «los piratas catalanes», como ellos se refieren.

El recuerdo de la devastación hizo que el gobierno del Monte Athos prohibiera la entrada a ciudadanos catalanes hasta el año 2005, después de pagar el precio de «La Venganza Catalana».

Hitler, el Gran Protector

Durante la Segunda Guerra Mundial, y después de la ocupación nazi de Grecia, los representantes del Monte Athos le enviaron una carta a Adolf Hitler, pidiéndole que ponga a la república monástica bajo su protección personal. Hitler aceptó. Esto permitió que el Monte Athos no sufriera ninguna consecuencia grave a raíz de la guerra.

El gobierno del Monte Athos nombró a Hitler como «High Protector of the Holy Mountain», el Gran Protector de la Montaña Sagrada, y pusieron imágenes suyas en algunas zonas comunes de los monasterios, en señal de agradecimiento.

 

Espero que este artículo haya aportado algo de información sobre uno de los lugares a los que es más difícil acceder, y que a su vez tiene un peso importante en la cultura de muchos de los países balcánicos. ¿Qué te ha parecido?

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